Tengo tantas cosas tuyas en mi mundo,
muchas impregnadas en mi corazón.
Un derroche de placer que en un segundo
elevan mis ansias y me roba la razón.
Entregarme quiero siempre a tu tentación.
Tu boca me besa y me quema,
y aunque a veces tema,
se olvidarlo cuando arde la pasión.
He dibujado tu cuerpo solo para mí
y en mi mundo he tenido felicidad.
Trato siempre que sea así
como quiero de verdad.
Tengo tanto de ti en mi mundo
donde no triunfa la austeridad.
Vives aquí, adentro, muy profundo.
Aquí en mi mundo eres realidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario