Fue mi mentira la causante de este daño.
Mis intenciones nunca fueron malsanas.
Primera vez que viví evitando ganas
de demostrarle al mundo entero que te extraño.
Vivencias buenas que se quedan conmigo.
Malos recuerdos que se van con mi llanto.
Me duele tanto haber perdido en ti al amigo.
Y me consuela el sentir que quise tanto.
Una lección aprendida en este año.
De todas formas me obligó la situación.
Dijera si o no sería un engaño,
en esta triste, dulce-amarga relación.
“Mía culpa” el aceptar las condiciones.
Las que viví, tratando de encerrar conmigo;
tanto derroche de pasión y de emociones
que no tendré jamás, porque es solo contigo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario