Junto con el año viejo te voy diciendo adiós.
Tengo derecho a soñar que vuelvo a sonreír.
Y mientras pienso en lo dichoso de mi porvenir,
pidiendo estoy que te perdone Dios.
Porque no fue nada fácil junto a ti vivir,
no se vive cuando muere una ilusión.
Cuando marchitas los deseos de este corazón
y me limitas para junto a ti morir.
Por eso en este año nuevo abrazo la razón.
Lo que quiera Dios, haré, menos quedarme aquí.
No me arrepiento del pasado ni de lo que viví
Pues todo esto son cosas del corazón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario