Jugaste tentándome a odiarte
produciendo sinsabores.
Y fue grande el deseo al amarte.
Siempre mostré mis colores.
Te enseñorío un mal orgullo
y el deseo de sentirte potente.
Aprendí que con todo fluyo.
Y no es lo mismo a seguir la corriente.
Vive más quién no tiene cargas
ni agendas escondidas.
Quién perdona y fiel se encarga
de que cierren sus heridas.
Se abrió el mar de la lección
dibujándome el camino.
Ayudar fue mi intención.
Alejarme mi destino.
Jugaste a querer con el alma
y terminaste confundido.
Fui torbellino en tú calma
lo mejor que has vivido.
Juega el que sabe jugar
pero gana el que nada espera.
Es saber salir al entrar
sin ser esperado afuera.
©®2015
Eva Green-chicapoetisa

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