Te presencio mejor al cerrar mis ojos.
Tu dibujas sonrisas en mis ojos tristes.
Tu devuelves la dicha a una vida hecha a mano.
Tú, solo tu, con la virtud de alcanzarme en la distancia y abrazarme en silencio, discapacitando la soledad de todo dominio y derecho.
... Porque donde termina mi alegría, nace la tuya para hacerme sentir aun más feliz.
Si me equivoco...déjame quedarme en este sueño y de paso quédate conmigo en pensamientos que calan tu nombre cada vez más profundo en mi alma.
En recuerdos que gritan amor y suspiros que rezan por ti, suspiros que rezan por mi...suspiros que rezan por "un nosotros."
Con cierta nostalgia...que suenen los violines en esta entrega, a la luz de miles de estrellas celebrándonos y en compañía de un melodioso coro de coquíes.
Cien por treinta y cinco nos bendice.
¡Que viva la libertad de expresión!
¡Que viva el poder milagroso de enamorarnos!
©® 2013
Eva Green
Chicapoetisa

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